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La Maestría de la Paciencia

Por Bhrigu
     
   
     

“Los antiguos Maestros eran profundos y sutiles. Su sabiduría era insondable. No existe forma de describirlo; todo lo que podemos hacer es describir su apariencia. Eran tan cuidadosos como alguien caminando sobre un arroyo cubierto con una capa de huelo. Alertas como un guerrero en territorio enemigo. Corteses como un invitado. Fluidos como hielo derritiéndose. Moldeables como un bloque de madera. Receptivos como un valle. Transparentes como un vaso con agua.
Tienes la paciencia para esperar hasta que el tu lodo se asiente y el agua esté cristalina? Puedes permanecer inmóvil hasta que la acción correcta surge por si misma? El Maestro no busca la realización. Sin buscar, sin esperar, ella está presente, y puede darle la bienvenida a todas las cosas.”

~ Lao Tzu
 

La paciencia es una de las más importantes cualidades a desarrollar para aquellos que se encuentran en algún camino enfocado a una consciencia mayor o la iluminación. La paciencia automáticamente le sigue al despertar de la humildad y la inocencia. De hecho, las tres son inseparables. Cuando se carece de paciencia, surge la arrogancia y uno se vuelve más impetuoso. Esto, a cambio, estresa al sistema nervioso, lo cual se convierte en más dolor y sufrimiento, y no menos. Y así la quietud del Ser permanece en la obscuridad debajo del tumultuoso oleaje de la tensión y el esfuerzo. Cuando se hace la maestría completa de la paciencia, se hace la maestría de la humildad y la paciencia. Y como un resultado inevitable, se hace la maestría de la consciencia. Donde hay paciencia hay perfecta apertura y gentileza. Naturalmente, la mente y el cuerpo se vuelven menos tensos. Estoy provee tierra fértil para el florecimiento verdaderamente consciente y espiritual. La libertad nunca está lejos para alguien con dichas cualidades.
 

Desde el existir de la humanidad han existido aquellos con una visión y entendimiento claros de la verdadera naturaleza de las cosa. Dichos individuos, aunque raros y casi siempre desconocidos, han sido los Faros para aquellos que buscan ser parte de sea misma claridad de la Sabiduría Divina. El mensaje de estos grandes Maestros es que la sabiduría pura ya existe dentro de cada uno y de todo. Subyacente a la actividad siempre cambiante del universo fenomenal, residen la plenitud y quietud inamovible e indestructible del Absoluto. Así como el agua es la esencia que unifica todos los diversos reflejos aparentes en la superficie de un lago cristalino, la Realidad es la base quieta en la cual todas las cosas están por siempre conectadas íntimamente. Esta verdad perfecta ha sido obscurecida en la mayoría, debido al “enlodamiento” de los condicionamientos del pasado y las corrientes caóticas de pensamiento que lleva a proyectar la atención hacía fuera. Cuando la atención es constantemente proyectada hacia fuera, la atención interna del Ser Ascendente permanece sin ser reconocido. Por esto es que el humano promedio lleva una vida frágil, soñando sueños de limitación, sufrimiento y muerte. Las nubes que bloquean la luz del Ser permanecen intactas.
 

El regio camino que nos lleva más allá de estos hábitos desafortunados e innecesarios no dirige hacia dentro. si el deseo de despertar está presente, aunado a una técnica válida y guía clara, esta marcha hacía dentro puede ser relativamente suave y sin esfuerzo. La paciencia es una cualidad que siempre se probará como necesaria. De hecho, se vuelve más importante a la par que uno evoluciona, y no menos. Cualquier cosa menos que paciencia, es arrogante y un gasto de energía. Nada puede ser hecho para permitir que el “enlodamiento” de los pensamientos y del condicionamiento se disipe más rápido que el observar pacientemente, y Ascender. Cualquier impetuosidad solo trabajará en la dirección opuesta de la claridad. La paciencia y la atención plena mientras uno Asciende, permite a la “acción correcta” surgir por si misma de la forma más eficiente. Inocencia significa no buscar ni esperar nada en particular. Con inocencia uno está abierto a todas las cosas. El estar totalmente presente es ser perfectamente inocente, y el ser perfectamente inocente es estar totalmente presente. Como resultado, uno está aceptando todos los pensamientos, sentimientos y situaciones. No se resiste a nada porque nada es juzgado.
 

Fundamentalmente, el camino del crecimiento verdadero de la consciencia hacia la iluminación debe comenzar y terminar con las cualidades de la paciencia, la humildad y la inocencia. Cuando la presencia del Ser Ascendente empieza a ser experimentada conscientemente en el interior, las cualidades de este trío inseparable se vuelven naturales, ya que estas cualidades son inseparables del Absoluto. Pero estas cosas siguen siendo cualidades del Absoluto y no el Absoluto en sí! Esta presencia literalmente es indescriptible y más allá de cualidades particulares. Es por esto que la sabiduría insondable de los antiguos maestros era indescriptible. Todo lo que podía ser descrito eran la apariencia física y las acciones de aquello que lo han sabido! Esto es profundo y a la vez sutil en su gloria inequívoca. El estar conscientemente inmerso en Eso es ser por siempre cuidadoso, alerta, cortés, fluido, moldeable, receptivo, cristalino, quieto, perfectamente paciente y perfectamente libre.
 

 
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