La Fuente
Por Vishvananda
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Toda enseñanza religiosa o espiritual comienza con una experiencia de la Fuente Infinta que subyace todo. Con el paso del tiempo, esta experiencia de la Fuente se intercambia por la creencia, la realidad se canjea por conceptos, y el Infinito es recordado por solo unos cuantos selectos.
Aunque la Fuente es universal, cuando se habla de ella en algún contexto en particular, usualmente se le otorga un nombre único. Los nombres que se le atribuyen son tan variados como las tradiciones que los han creado, pero algunos ejemplos son: el Uno, el Infinito, Turiya, la Paz Que Sobrepasa El Entendimiento, el Vacío, la Quietud, el Ilimitado, el Ser, el Eterno, Dios.
El Infinito va más allá de todo concepto, y surge una gran confusión cuando se le asocia con un nombre individual. Las personas normalmente se dejan atrapar tanto en las palabras y las ideas particulares de su doctrina, que fallan en ver que las otras enseñanzas se refieren a la misma Fuente. Por lo tanto, mientras describo el Infinito, intenta ver más allá de las palabras específicas que he elegido. En su lugar, observa si puedes relacionar mi descripción con tu propia experiencia.
Si puedes, estira expande tu consciencia conmigo. Visualiza, aunque sea por un momento, la vastedad que contiene la palabra “infinito.” Pon tu atención en tu conciencia que llena la habitación. No hay más ideas de “dentro” y “fuera”, porque todo lo contiene tu conciencia. Expandela más, llenando toda la comunidad en la que vives. Más y más lejos, más y más rápido, hasta que el cuerpo con el que te has identificado todo este tiempo no sea más que una partícula de polvo en esta gran roca que llamamos Tierra.
Apenas vamos comenzando - los planetas del sistema solar se consumen rápidamente en tu conciencia que se expande sin parar. La inmensidad del sol se absorbe. Primero un gigante de plasma se absorbe, después otro, después otro, y otro. Cientos de estrellas han empezado a colarse en tu ser que sigue creciendo, y después miles y miles, millones, aunado a las extensiones inimaginables de materia y años luz que coinciden entre ellas.
Cuando esta galaxia que llamamos la Vía Láctea, con sus cientos de billones de estrellas, se ha convertido en un grano de arena de la playa debajo debajo de tus pies; y la playa, con sus millones y millones de galaxias, esté a la mano de tu conciencia Infinita, detente por un momento. Tal vez entonces, la expansión del Infinito será visible para ti; tal vez entonces, te darás cuenta que este viaje ha sido como una brisa gentil agitando tu consciencia, señalando silenciosamente que reconozcas el espacio en el que sucede todo este drama. Esta partícula microcósmica a la que llamamos universo es solo la primer pincelada de esta experiencia infinita, porque ni siquiera empieza a incluir la experiencia verdadera de lo que fue, lo que será, lo que pudo ser y podría ser.
Basado en esta descripción, ¿puedes ver como se ha malinterpretado el Infinito? Un concepto no puede contenerlo, y nunca lo hará. Yo puedo notar que en el Infinito no hay idea de “obscuridad” y referirme a él como un lugar de “luz”. Otra persona, puede notar la falta de “luz” e interpretarlo como un lugar “obscuro”. Si alguien nos escucha a cada uno de nosotros, sin tener la experiencia del Ilimitado en si mismo, ella naturalmente asumirá que estamos discutiendo cosas distintas. Es un día triste cuando una experiencia individual se intercambia por las palabras de alguien más. Si solo hubiera nuestras descripciones para guiarlos, las personas pronto estarían peleando guerras sobre si Dios es “Luz” o “Obscuridad”.
El Uno estará siempre más allá de las palabras que se le atribuyen. Todas las ideas y conceptos se disipan en la naturaleza Infinita de su Quietud. Generalmente, teniendo como base esta experiencia, surge la comprensión de que prácticamente todo lo que se cree sobre este mundo, es incorrecto. Dicha comprensión puede provocar miedo, pero también es la alegría más grande que un ser humano puede experimentar.
Por favor, no me malinterpretes; no te estoy pidiendo que adoptes un sistema nuevo de creencias. No tiene sentido intentar pensar de esta forma sin tener la experiencia, sin embargo, las excelentes noticias, son que a todos se les están otorgando oportunidades continúas para experimentar la Verdad por si mismos. Toma un granito de aceptación y una onza de confianza para conocerlo completamente.
La vastedad del Ilimitado puede dar la impresión de que es algo difícil de alcanzar. Hemos sido entrenados para creer que todas las cosas buenas en la vida necesitan la ayuda de trabajo duro. Muchos de nosotros hasta creemos que el valor de una experiencia es proporcional a la dificultad que tuvimos para obtenerla. Las enseñanzas religiosas y espirituales normalmente fortalecen esta aparente dificultad; comúnmente retratan la experiencia del Ilimitado como algo reservado solo para los más dedicados, inteligentes y piadosos.
Afortunadamente, el predominio de está creencia sobre la dificultad, no la hace verdadera. De hecho es increíblemente fácil experimentar el Eterno, simplemente porque es la fuente de la conciencia de cada individuo. Todo lo que se requiere es un medio para voltear la atención hacia dentro. De hecho, tener la atención puesta en el Infinito es el estado natural del humano. Lo ignoramos simplemente porque creemos firmemente en las imágenes de la mente.
La mente no puede conocer al Infinito porque está diseñada para experimentar objetos. La mente puede experimentar los objetos en el ambiente: percibe y nombra las cosas a nuestro alrededor. Puede experimentar objetos en la consciencia: la mente considera a los abstractos como conceptos e ideas. Pero la mente no puede experimentar al sujeto: no puede comprender aquello que está percibiendo y considerando.
Pero si es posible, estar conciente del Infinito, porque la Fuente no está separada del ser. Solo es necesario sobrepasar la tendencia de la mente de buscar “cosas”. A través de la historia, esta tendencia ha llevado a muchos buscadores devotos a la perdición. Leemos un libro que nos dice que Dios es amor puro, y buscamos el concepto de amor. Podremos encontrar “amor”, pero nos quedaremos cortos en descubrir al Ilimitado.
Esta adicción “busca-objetos” también es responsable de que casi todos desdeñen la posibilidad del Infinito. Hoy es común creer que si algo no puede ser descrito o comprendido intelectualmente, entonces no debe existir. Con base en esta creencia, incontable numero de personas han intercambiado su propia experiencia de la Fuente Ilimitada por una imagen mental limitada.
Para poder reconocer nuestra verdadera naturaleza, es necesario ver a través de los espejismos de la mente. Esto puede ser difícil de lograr sin una guía, no porque sea complicado o riguroso, simplemente porque el hábito de darle atención a nuestros pensamientos es muy fuerte. La verdadera libertad requiere que la experiencia del Infinito no sea cambiada por un concepto del Infinito. Dicho de otra forma, pensar sobre el Infinito no es lo mismo que estar sumergido en él.
La espiritualidad y la religión pierden su significado cuando la experiencia de la Quietud Infinita se pierde. Cada persona merece la oportunidad de experimentar al Uno. Sumérgete hacia dentro y descúbrelo por ti mismo. Si no sabes como, encuentra a alguien que te pueda guiar. Aprende a alejar tu atención de todo objeto, concepto y pensamiento y encontraras al Ilimitado subyacente en todos.
Técnicas simples y fáciles que establecen naturalmente el poder de la elección, la conciencia y la experiencia de paz y felicidad son enseñadas por los maestros de la Ascensión de los Ishayas del Camino Brillante.
Publicado en “Spirit Seeker” Volumen 9 Número 2, Febrero 2005.
Aunque la Fuente es universal, cuando se habla de ella en algún contexto en particular, usualmente se le otorga un nombre único. Los nombres que se le atribuyen son tan variados como las tradiciones que los han creado, pero algunos ejemplos son: el Uno, el Infinito, Turiya, la Paz Que Sobrepasa El Entendimiento, el Vacío, la Quietud, el Ilimitado, el Ser, el Eterno, Dios.
El Infinito va más allá de todo concepto, y surge una gran confusión cuando se le asocia con un nombre individual. Las personas normalmente se dejan atrapar tanto en las palabras y las ideas particulares de su doctrina, que fallan en ver que las otras enseñanzas se refieren a la misma Fuente. Por lo tanto, mientras describo el Infinito, intenta ver más allá de las palabras específicas que he elegido. En su lugar, observa si puedes relacionar mi descripción con tu propia experiencia.
Si puedes, estira expande tu consciencia conmigo. Visualiza, aunque sea por un momento, la vastedad que contiene la palabra “infinito.” Pon tu atención en tu conciencia que llena la habitación. No hay más ideas de “dentro” y “fuera”, porque todo lo contiene tu conciencia. Expandela más, llenando toda la comunidad en la que vives. Más y más lejos, más y más rápido, hasta que el cuerpo con el que te has identificado todo este tiempo no sea más que una partícula de polvo en esta gran roca que llamamos Tierra.
Apenas vamos comenzando - los planetas del sistema solar se consumen rápidamente en tu conciencia que se expande sin parar. La inmensidad del sol se absorbe. Primero un gigante de plasma se absorbe, después otro, después otro, y otro. Cientos de estrellas han empezado a colarse en tu ser que sigue creciendo, y después miles y miles, millones, aunado a las extensiones inimaginables de materia y años luz que coinciden entre ellas.
Cuando esta galaxia que llamamos la Vía Láctea, con sus cientos de billones de estrellas, se ha convertido en un grano de arena de la playa debajo debajo de tus pies; y la playa, con sus millones y millones de galaxias, esté a la mano de tu conciencia Infinita, detente por un momento. Tal vez entonces, la expansión del Infinito será visible para ti; tal vez entonces, te darás cuenta que este viaje ha sido como una brisa gentil agitando tu consciencia, señalando silenciosamente que reconozcas el espacio en el que sucede todo este drama. Esta partícula microcósmica a la que llamamos universo es solo la primer pincelada de esta experiencia infinita, porque ni siquiera empieza a incluir la experiencia verdadera de lo que fue, lo que será, lo que pudo ser y podría ser.
Basado en esta descripción, ¿puedes ver como se ha malinterpretado el Infinito? Un concepto no puede contenerlo, y nunca lo hará. Yo puedo notar que en el Infinito no hay idea de “obscuridad” y referirme a él como un lugar de “luz”. Otra persona, puede notar la falta de “luz” e interpretarlo como un lugar “obscuro”. Si alguien nos escucha a cada uno de nosotros, sin tener la experiencia del Ilimitado en si mismo, ella naturalmente asumirá que estamos discutiendo cosas distintas. Es un día triste cuando una experiencia individual se intercambia por las palabras de alguien más. Si solo hubiera nuestras descripciones para guiarlos, las personas pronto estarían peleando guerras sobre si Dios es “Luz” o “Obscuridad”.
El Uno estará siempre más allá de las palabras que se le atribuyen. Todas las ideas y conceptos se disipan en la naturaleza Infinita de su Quietud. Generalmente, teniendo como base esta experiencia, surge la comprensión de que prácticamente todo lo que se cree sobre este mundo, es incorrecto. Dicha comprensión puede provocar miedo, pero también es la alegría más grande que un ser humano puede experimentar.
Por favor, no me malinterpretes; no te estoy pidiendo que adoptes un sistema nuevo de creencias. No tiene sentido intentar pensar de esta forma sin tener la experiencia, sin embargo, las excelentes noticias, son que a todos se les están otorgando oportunidades continúas para experimentar la Verdad por si mismos. Toma un granito de aceptación y una onza de confianza para conocerlo completamente.
La vastedad del Ilimitado puede dar la impresión de que es algo difícil de alcanzar. Hemos sido entrenados para creer que todas las cosas buenas en la vida necesitan la ayuda de trabajo duro. Muchos de nosotros hasta creemos que el valor de una experiencia es proporcional a la dificultad que tuvimos para obtenerla. Las enseñanzas religiosas y espirituales normalmente fortalecen esta aparente dificultad; comúnmente retratan la experiencia del Ilimitado como algo reservado solo para los más dedicados, inteligentes y piadosos.
Afortunadamente, el predominio de está creencia sobre la dificultad, no la hace verdadera. De hecho es increíblemente fácil experimentar el Eterno, simplemente porque es la fuente de la conciencia de cada individuo. Todo lo que se requiere es un medio para voltear la atención hacia dentro. De hecho, tener la atención puesta en el Infinito es el estado natural del humano. Lo ignoramos simplemente porque creemos firmemente en las imágenes de la mente.
La mente no puede conocer al Infinito porque está diseñada para experimentar objetos. La mente puede experimentar los objetos en el ambiente: percibe y nombra las cosas a nuestro alrededor. Puede experimentar objetos en la consciencia: la mente considera a los abstractos como conceptos e ideas. Pero la mente no puede experimentar al sujeto: no puede comprender aquello que está percibiendo y considerando.
Pero si es posible, estar conciente del Infinito, porque la Fuente no está separada del ser. Solo es necesario sobrepasar la tendencia de la mente de buscar “cosas”. A través de la historia, esta tendencia ha llevado a muchos buscadores devotos a la perdición. Leemos un libro que nos dice que Dios es amor puro, y buscamos el concepto de amor. Podremos encontrar “amor”, pero nos quedaremos cortos en descubrir al Ilimitado.
Esta adicción “busca-objetos” también es responsable de que casi todos desdeñen la posibilidad del Infinito. Hoy es común creer que si algo no puede ser descrito o comprendido intelectualmente, entonces no debe existir. Con base en esta creencia, incontable numero de personas han intercambiado su propia experiencia de la Fuente Ilimitada por una imagen mental limitada.
Para poder reconocer nuestra verdadera naturaleza, es necesario ver a través de los espejismos de la mente. Esto puede ser difícil de lograr sin una guía, no porque sea complicado o riguroso, simplemente porque el hábito de darle atención a nuestros pensamientos es muy fuerte. La verdadera libertad requiere que la experiencia del Infinito no sea cambiada por un concepto del Infinito. Dicho de otra forma, pensar sobre el Infinito no es lo mismo que estar sumergido en él.
La espiritualidad y la religión pierden su significado cuando la experiencia de la Quietud Infinita se pierde. Cada persona merece la oportunidad de experimentar al Uno. Sumérgete hacia dentro y descúbrelo por ti mismo. Si no sabes como, encuentra a alguien que te pueda guiar. Aprende a alejar tu atención de todo objeto, concepto y pensamiento y encontraras al Ilimitado subyacente en todos.
Técnicas simples y fáciles que establecen naturalmente el poder de la elección, la conciencia y la experiencia de paz y felicidad son enseñadas por los maestros de la Ascensión de los Ishayas del Camino Brillante.
Publicado en “Spirit Seeker” Volumen 9 Número 2, Febrero 2005.


