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Gratitud - No des nada por sentado

Por Arjuna
     
   
     

Por Dios, cuando veas tu propia belleza serás el ídolo de ti mismo.

-Rumi



Alguna vez escuché acerca de una maestra de escuela que realizó un experimento con los niños de su clase. Ellos dividieron tres grupos de plantas a las que ponían agua exactamente en la misma cantidad. Al primer grupo, le daban atención y palabras bonitas; al segundo, le hacían comentarios negativos todo el tiempo. Al tercer grupo, lo ignoraron lo más que podían. Como puedes esperar, el primer grupo de plantas prosperó, mientras que las del segundo crecieron pequeñas y mal desarrolladas. El tercer grupo de plantas era aun peor que el segundo. Pequeñas, raídas, débiles y moribundas.
 

 

Sin darse cuenta, ésta es la forma en que las personas viven su vida -tomando grandes partes de ella por sentado,- ignorandolas. Despertamos por la mañana sin dedicarle un pensamiento al hecho de que estamos vivos, al hecho de que durante la noche nuestros corazones siguieron latiendo, nuestros pulmones se siguieron llenando de aire sin que nosotros tuviéramos que hacer algo al respecto. Ponemos nuestros pies en el suelo y ya estamos en la ducha sin siquiera considerar la magia que es caminar, el balance, la coordinación. Abrimos la ducha y jamas nos maravillamos antes el hecho mecánico que hace que tengamos agua caliente traída a nosotros, sin tener que hacer nada más que girar la muñeca (...y pagar la cuenta...cosa que tampoco apreciamos verdaderamente lo bueno que es tener un trabajo o una fuente de dinero - lo que sea que ésta sea- que significa que podemos pagar). Comemos nuestro desayuno y tomamos nuestro café y planeamos nuestro día y acomodamos nuestras citas con nuestros amados, y rara vez notamos lo increíble que es poder hacer todas estas cosas a la vez, sin apreciar a las personas buenas a nuestro alrededor, sin darnos cuenta que tan maravilloso es siquiera tener comida en nuestros estómagos y un techo sobre nuestra cabeza.
 

 

Ignoramos tanto el bienestar en nuestra vida, pero lo apreciamos cuando se va. Las únicas veces que no daba a mi cuerpo por sentado era cuando estaba enfermo - cuando no podía brincar de la cama sin estornudar, toser y sacudirme la nariz todo el tiempo. La única vez que aprecié el hecho de que tenía una lavadora de ropa, fue cuando se descompuso y no pude solo aventar mi ropa, mientras iba de camino a hacer otra cosa. La única vez que estuve realmente agradecido por las cosas que mi novia hacía por mi fue cuando se fue de vacaciones y tuve que hacerlas yo mismo. También ignoré rutinariamente el hecho de que había alguien que me amaba, que yo amaba también, a pesar de las pequeñas cosas que me molestaban y que aparentemente eran objeto de mi enfoque. Recuerdo leer una historia de los ataques de las torres gemelas en Nueva York; una mujer se negó a besar a su esposo porque su lápiz labial estaba recién puesto, cuando él salía a una junta en las torres gemelas. Fue la última vez que lo vio. Damos por sentado que nuestros seres amados volverán a casa, a nosotros; que tendremos la oportunidad de decir adiós, de decirles cuanto significan para nosotros.
 

 

Y después nos preguntamos por qué nuestras vidas no son lo que deseamos, por qué no encajan con nuestro ideal. Pero si ignoramos lo que tenemos, nunca tendrá oportunidad de crecer, de volverse perfecto.
 

 

La respuesta? Gratitud, lo opuesto a dar las cosas por sentado. Al ser agradecido con lo que tienes, exactamente como es, le das espacio y lo nutres para que se convierta en más. Transformas tu perspectiva de la vida. Dejas de ser una víctima perdida, mientras la vida te empuja en cualquier dirección que desea. No puedes juzgar y ser agradecido al mismo tiempo. Perfecto. Visualiza a un niño cuando le dan un regalo. Cuando están verdaderamente agradecidos y emocionados por lo que les has dado, les quieres dar más y más. Ahora considera al mismo niño, y no es agradecido, se queja por lo que le acabas de dar. Lo último que quieres hacer es darle más. La vida es un dador de regalos, grandes y pequeños, y tu eres ese niño. Se agradecido por aquello que sí tienes, no ignores las bendiciones que tienes debajo de tu nariz.
 

 

Pero nos sentamos en nuestros trabajos aburridos e insatisfactorios, soñando con estar de vacaciones. “Seré feliz cuando esté allí, en la playa. Entonces si que me relajaré y haré las cosas que quiero hacer. Estaré en paz cuando este de vacaciones. Pero este trabajo..la gente es estúpida..nadie se da cuenta de lo increíble que soy..cuánto me necesita este lugar. Sin mi, todo se caería en mil pedazos. Definitivamente necesito un trabajo nuevo, allí si que seré capaz de brillar, allí si que podré vivir mi propósito.” Vemos a nuestras parejas y la forma en que hablan, caminan, se sientan, comen. “Nunca encontraré el verdadero amor con ella, necesito a alguien mas, alguien más capaz, más refinado, más inteligente. Entonces si que estaré contento.” Miramos nuestro cuerpo y la forma en que se tambalea, y se va poniendo gris, y aquellos pedazos que no van bien con el resto. “Cuando pierda estos kilos seré perfecto, entonces si que me amaré completamente.”
 

 

Después, después...siempre después, siempre en algún lugar, alguna cosa, alguien más.
 

 

No lo hagas. La felicidad, la satisfacción, la paz, el amor verdadero solo se encuentran ahora mismo, aquí mismo, dentro de ti. No necesitas mirar más allá. No ignores la belleza de lo que si tienes, ahora mismo; de quien eres, ahora mismo; del hecho de que estás vivo, ahora mismo, capaz de tomar cualquier elección que desees, capaz de hacer lo que quieras, ahora mismo. Encuentra satisfacción ahora mismo y entonces le das a todo el espacio para cambiar, para crecer.
 

Todo está bien, ahora mismo.

 
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