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El Deseo de Libertad

Por Tarksya
     
   
     

Existe un deseo innato de libertad dentro de cada uno de nosotros. Para algunos de nosotros, se manifiesta burdamente como el deseo de obtener un objetivo temporal como un coche nuevo o un mejor trabajo; para otros, el deseo ha madurado más y se manifiesta como paz interminable, alegría o amor. Pero el deseo de libertad es simplemente parte de la naturaleza humana. Hay quienes están encerrados en prisiones física detrás de rejas de acero y desean ser libres de ellas, pero casi todos están encerrados en la prisión de la mente y a veces sin saberlo ansían, ser libres de ella completamente. La razón es la siguiente: cualquier momento de ser libre de toda limitación en cualquier instante de tiempo - simplemente detener el caos por un instante y estar completamente quieto - son y fueron los momentos más felices de la vida de un individuo. La paz interminable, la alegría y el amor son el estado natural del ser humano, pero nosotros intervenimos en ellos. Nos enganchamos todo el tiempo con pensamientos que no tienen nada que ver con la Presencia del presente, sino con ideas del pasado o del futuro.


Existe, en cada momento, este río de gracia pura e infinita, de amor y paz interior. Puede parece difícil de accesar, pero de hecho es la cosa más simple del mundo. Todo lo que se requiere es, soltar. No hay nada difícil con soltar las ideas: simplemente tenemos un hábito incesante de agarrar a Toma mucha energía agarrarse; toma cero energía el soltar. La vida es como un río, se mueve fluidamente de un punto a otro. Cuando intentamos agarrarnos a las maleza que hay en la orilla, a nuestros juicios e ideas, es doloroso. Cuando simplemente soltamos lo que nos sirve, la libertad ocurre. Y nos dejamos llevar por la corriente.

Hay un ejemplo muy bonito de soltar que todos han experimentado. Ocurre con la realización de cualquier deseo encendido. ¿Alguna vez has querido algo con tanto deseo que no estás seguro que es lo que harás sin lo obtienes? ¿Que sucede cuando obtienes esa cosa? Te contaré mi propia experiencia de eso. Una vez quería ganar un concurso de videojuegos más que nada en el mundo. ¡Gané! Hubo unos momentos de felicidad absoluta cuando gané y mi mente estaba en un estado de sin-deseo, de libertad, porque había obtenido mi deseo principal de ese tiempo, y hubo un periodo de simplemente estar contento. Pero, ¿qué sucedió en los momentos consecuentes? Quería conquistar más; tenía más avaricia por esa alegría de ganar. ¿Qué tan seguido sucede esto en nuestras vidas? Siempre hay algo sin lo que “no podemos vivir”, ya sea un coche nuevo, un mejor trabajo, un nuevo romance, ropa nueva, y cuando se obtiene ese algo, casi instantáneamente queremos algo más! Nuestra sociedad está chiflada por una enfermada llamada felicidad futura. Hay tanto énfasis en ser feliz en algún punto en el futuro, cuando la única oportunidad para la felicidad sucede en el momento presente, ahora mismo.

¿Y que se puede hacer con esta chiflazón? Si es que tu deseo más grande es algún tipo de felicidad,  dedica cada momento a experimentar esta libertad ahora mismo, a experimentar paz ahora mismo. Descubre que es aquello que crea paz. Descúbrelo por ti mismo; no hagas lo mismo que yo, que adopté las ideas de alguien más que me decía de donde viene la paz. Aprende y una práctica espiritual que te dirigirá a esa paz - un dedo que apunte a tu corazón- pero después deja de mirar el dedo y mira en tu corazón. Deja de buscar la realización en el exterior; invariablemente, siempre viene del interior. Todos somos Dioses y Diosas que alguna vez en nuestras vidas decidimos creer en la carencia y la limitación. Hay mucho, mucho más para experimentar que lo que se cree. Todo comienza con soltar, Y tu te lo mereces.
 
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